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Donde pongo el ojo meto la pata

Archivo para Diciembre 7th, 2007

Mentiras wire-less

con un comentario

Ayer mi amigo y yo volvíamos a casa a la noche, a eso de las tres y media, y vimos a un hombre que no tenía concepto de la línea recta, es decir, con un cesto de órdago, al que le llevaba sonando el móvil un rato. El pobre, cuando se dio cuenta de que le llamaban, descolgó (si todavía tiene sentido este verbo con los móviles), y habló:

- Hola Andreeea, … , sí, aquí estamos todos, …, en el Jukebox, sí…

Analicemos lo dicho. Cuando dice en el Jukebox, realmente se refería a la plaza de la virgen Blanca, varias calles más allá y fuera del bar; y con “estamos todos” se refiere únicamente a sí mismo, que iba más solo que la una. Pongo en duda que con la que hablaba se llamase Andrea realmente.

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Y es que todo el mundo miente por el móvil, he aquí unos ilustrativos ejemplos:

Estoy llegando.

Realmente, siempre que no estás allí, es decir, hasta que llegas, estás llegando. Es por ello que se abusa del famoso “llego en nada” o de la tendencia que tenemos a decir que estamos en un sitio que estamos viendo pero que todavía no hemos pasado.

Ahora no puedo hablar.

Puede ser cierto pero casi nunca lo es. Un tío de veintitantos,… ¿en qué situación no puede hablar? Suena a que lo tienen secuestrado unos rusos y ha aprovechado que han ido al baño para llamar, aunque seguro que lo que quiere es evitar tener que decirte que ha quedado con la tía más fea del barrio.

Te oigo cortado, hay poca cobertura.

Esto se suele decir mientras se le dan unos golpes al móvil, ¿acaso cuando pierdes la cobertura suena como si te estuvieran dando una paliza? Lo de los golpes no sé que sentido tiene, más que quedarte sin cobertura parece que tienes fuego de cobertura.

Otra táctica es alejar el móvil como si al irse la cobertura se te fuera la voz; se consigue un efecto poco creíble, es más parecido a lo que tiene que oírse cuando te roban el móvil mientras hablas.

Justo ahora te iba a llamar.

Mentira. Admítelo, se te había pasado y te has acordado al ver la llamada entrante.

No, estaba despierto.

Respuesta inmediata a ¿Estabas durmiendo? Pero nunca es creíble, ya que es imposible hablar sin separar la lengua del paladar.

Lo tenía en modo silencio y no lo he oído. (Porque si oyes el modo silencio tienes superpoderes)

Excusa solo creíble cunado se trata de tu madre, con tendencia a:

1) No llevar móvil durante una semana, dejarlo cargando

2) Dejar el modo silencio hasta el fin de los días

3) Llevar el móvil en el último escondite del bolso y pasarse doce tonos para cuando contesta.

4) No acordarse con que botón se contestaba (“¿era el rojo o el verde?”)

Sí, las madres, ese personaje atecnológico que manda mensajes del tipo “OK”, “voy” o “coge ropa que hace frío”. Una madre es capaz de llamar y decir “Hijo, esta es la perdida que me has dicho que te haga. Estoy esperando.”

LA REFLEXIÓN

¿Qué sentido tiene el modo vibrador? Teóricamente es para que el portador del teléfono se entere de que le llaman y nadie más, ¿no? Pero con los motores de centrifugadora de lavadora que traen ahora los teléfonos parece que te han pegado un tiro con una Taser, vibra el teléfono y vibras tú. Ahora, cuando te enamoras, ya no se dice que sientes mariposas en el estómago, ahora lo que se dice es que sientes es el móvil en modo vibrador. Además, si tenes el modo vibrador y suena encima de una mesa, se marca un taconeao que ni Farruquito[1] con ladillas.

[1] Bailaor que mató a un tío con un coche sin carnet y se dio a la fuga, posteriormente tratando de acusar a su hermano. Actualmente, y como siempre, en libertad. ¡Y olé!

Escrito por piru

Diciembre 7, 2007 a 6:55 pm

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