¡Rockeros barbudos!











Y sé que éste no tiene barba, pero me la pela, si he puesto a faggots como Devendra y Dylan, no podía permitirme no ponerlo.

Petit Suisse, no tan petit
Sin duda alguna toda una generación venera, que no venérea, los ya épicos petit suisse. Unos pequeños yogures que sonaban al rascar la cucharilla contra sus onduladas paredes con un gran problema: su tamaño. Bien, pues al loro, porque se pueden fabricar los petit suisse en casa, king size. Se trata de mezclar dos yogures en un bol, uno de fresa y otro de plátano, pero de los de toda la vida, ni trozitos, ni light, ni bífidus ni moderneces similares. Dos simples yogures mezlados que juntos crean nuestros deseados yogurines; y síentete niño otra vez.

Café aromático
Una manera de enriquecer el café descafeinado, opción que tengo que tomar cuando no hay ningún otro tipo de café en la nevera, es añadirle diferentes especias. El proceso es sencillo: se añaden las sustancias aromáticas a la base de la cafetera (hablo de cafetera italiana, Bialetti es la original, se pone el filtro con el café y se cierra. La idea es que cuando el agua entre en ebulliciónagarre el aroma de las especias y luego suba con presión, para crear el café.
A partir de aquí, imagnación al poder. Yo he probado, y recomiendo, canela, vainilla (impresionante artículo en la wikipedia) y unos granos de pimienta, que apenas aportan aroma. También he probado con clavo, ciértamente interesante. Ahora queda el genjibre, …
Por supuesto, el café en esta modalidad, largo y solo.

El misterios caso de la mazorca a medianoche
Hace tiempo ya reflexioné sobre las pequeñas cosas, el entretenerse con tonterías y disfrutar de lo absurdo, como hacen los niños. A mi modo de verlo, estamos obligados a ser coherentes, actuar siempre con lógica y ser racionales. Pero la vida nos demuestra que lo irracional, inchoerente y absurdo es mucho más divertido. No hay que hacer esfuerzos por comprenderlo, hay que, símplemente, sentirlo. Yo creo que soy de esos.
Un día me encontré una mazorca (podría empezar así un relato de Borges). Decidí, sin decidirlo realmente, que esa mazorca tendría protagonismo y empezó a aparecer en los lugares más insospechados. Nadie sabía el porqué, pero la mazorca era importante. Otro día la regalé, pero la mazorca seguía siendo importante y seguía apareciendo por allí, como que no quiere la cosa. Era exclusiva, todo el mundo la quería tocar. Más adelante la mazorca se convirtió en un premio, algo sin sentido porque no existía jurado ni criterio alguno; pero un regalo no se regala, y la mazorca permaneció con su dueña.
Ayer me acordé de la mazorca. Quise tocarla, pero no la tengo yo. ¿Y si hubiera sido jurado, a quién se la habría dado? Es una pregunta dificil.
- Wilfredo mazorca a la amistad y el tripeo
- Asier mazorca al compromiso
- Juan mazorca al buen rollo
- Kirk mazorca al compañerismo
- Jessica mazorca al merengue
- Lledó mazorca al disfrute
- Laura mazorca a la constancia
- Cañi mazorca a la pericia
- Iván mazorca l buen humor y la ironía
- Pilar mazorca a “la buena gente”
- Flavia mazorca al corazón
- Javi mazorca al todoterrenismo
- Mariela mazorca a la acogida
- Luisa y Yesenia mazorca a la dulzura
- Yurahy mazorca por descubrir
- Natalia mazorca a la dispodición
- Jofre mazorca a la cortesía
Somos granos de maiz, apretujados en una mazorca, que poco a poco nos hemos ido desgranando. Pero tranquilos, dentro de poco nos juntaremos, nos trituraran bien, y nos convertiremos en gran cahchapa. Hasta pronto.

Bailar, o esa cosa

Ya va siendo hora de sacar a relucir el tema que tanto he estado evitando: el baile. Si bien es por todos sabido que los vascos entre las rodillas y los hombros no tenemos articulaciones, más bien dos columnas de orden dórico, se conoce que por estas tierras bailar no es de maricones (incluso lo contrario, para que os hagáis una idea, bailando te puedes sentir como El Zorro con Z Jones). Bien, primer prejuicio por los suelos.
Otra característica es que el baile se hace porque sí, es decir, por bailar. Coño, la música tiene ritmo y hay que expresarlo. “Hermano, es lo que llevo dentro” o “No lo pienses, siéntelo” son expresiones muy utilizadas por criollos e incomprensibles en muchas situaciones – como intentar explicarle a un pallo eso del duende. Claro que tras años de tradición racionalista estos argumentos nos cuesta entenderlos, más cuando se baila por el hecho, en sí, de bailar. Segundo prejuicio desterrado: bailar no es (exclusivamente al menos) la acción vertical de un propósito horizontal – he visto a chicas reaggetoneando con su hermano de una manera que allá es casi delito.
Tercer y último prejuicio: bailar mal no está bien visto. Yo creía que como miembro honorífico del club de los 3 dígitos (aquellos super-hombres que superamos los 99 kilos) teníamos ciertos privilegios al ser considerados, por naturaleza, torpes y de movimientos parsimoniosos. Creía, hasta hace bien poco, que teníamos derecho a bailar mal sin que nadie nos molestara “Coño, es que es gordo”. Incluso un flacucho bailando mal era ridículo pero un gordito era gracioso, campechano, adorable – como esos Santa Clauses que mueven su cintura al oir un aplauso. Pues bien, por aquí hay ciertos gordos resentidos que no aceptan la membresía a nuestro selecto club y se dedican a bailar bien para joder a los que somos de articulaciones parcas en movimientos.
Ya está bien de ser el único que se pone en evidencia en este blog. Ahora lo que todos estabais esperando, fotos comprometidas de mis amigos, aprovechando la distancia. A ellos si que se les da mal bailar, a mi en cambio, qué os voy a contar, hermanos, si esto es lo que llevo dentro.

"Porque yo lo valgo" vs. "No quiero ni verlo"

Así no se baila, así se caga en el monte

2 clásicos: "Fotos no" y "Con esto yo me rompo, nen"
Guanariteños
Tocó otra despedida, la segunda. No hay dos sin tres, y la siguiente soy yo el que parte. En vez de pantomata, bocadillo de calamares; en vez de cava, anís; en vez de sardana, chotis. Buena gente también, buenos recuerdos. Celebramos que se marchaban con un viaje aventurero por todo lo alto y lo bajo. Esa adrenalina que te suelta el ir pelado de dinero. Esa sobredosis de amistad cuando se monta la tienda de campaña con sangre de ron. Paz en la arena, ahora y siempre. Un besazo.

Sufriendo


Pellizcadme

Aunque parezca un gurú del SW Libre, es un actor de prestigio
laVidaEnLosMercados (camelCase)
Es ya por muchos sabido que la vida de verdad se da en los mercados. No en los turísticos, tipo la boquería de bcn, sino en los que se regatea, se prueba el producto y se echa el humo del puro sobre los productos. Puede ser incómodo, pequeño, oloroso y hasta desagradable en algunos sitios, pero el mercado es el espejo de cómo es cada país. Normalmente no suelo sacar fotos en sitios así, no me gusta parecer más guiri y a mi me molestaría que me fotografiara trabajando (nunca seré reportero de la national geographic), pero un día es un día.

Y forza al canut
Ayer marcharon mis catalanes. Snif. Se dejaron una toalla tropical, un suelo más que pegajoso y un corazón como un queso gruyer. Lo celebraremos bien en mi vuelta, conquistaremos algún monte, homenaje gastronómico y merengue, como es debido.
Toca ponerse en marcha. Últimas puntadas al proyecto con ideas sexys, colaboración con otro grupo de pensamientos interesantes e intentar la conquista vasca de los roques. Somos pocos pero duros, si pudimos con Castro, Salou y Benidorm, podremos con unas isluchas. Que se preparen.

Comando fronterizo de inteligencia, ciber-guerrilla




